Sentencia del TS sobre uso de vivienda

Sentencia del TS sobre uso de vivienda

La Sentencia de la Sala de lo Civil del TS 982/2018  se ha hecho archifamosa por la gran difusión que ha tenido en los medios de comunicación.

En ella el alto tribunal centra la cuestión en la determinación de los efectos que produce la convivencia de la progenitora, que tiene atribuido el uso de la vivienda familiar, junto a los hijos menores, con una nueva pareja, respecto del derecho de uso que tenía otorgado.

Para ello la Sentencia analiza la cuestión clave de este asunto y es el “superior interés del menor”, dejando claro que este interés que salvaguarda el Estado no tiene nada que ver con el disfrute de una tercer actor de la vivienda familiar, es en este concepto en el que se centra el tribunal indicando que la vivienda deja de ser “familiar” cuando esta tercera personal convive de forma habitual en dicha vivienda.

Textualmente la sentencia indica lo siguiente:
“El derecho de uso de la vivienda familiar existe y deja de existir en función de las circunstancias que concurren en el caso. Se confiere y se mantiene en tanto que conserve este carácter familiar. La vivienda sobre la que se establece el uso no es otra que aquella en que la familia haya convivido como tal, con una voluntad de permanencia (sentencia 726/2013, de 19 de
noviembre). En el presente caso, este carácter ha desaparecido, no porque la madre e hijos hayan dejado de vivir en ella, sino por la entrada de un tercero, dejando de servir a los fines del matrimonio. La introducción de una tercera persona hace perder a la vivienda su antigua naturaleza «por servir en su uso a una familia distinta y diferente».

La medida no priva a los menores de su derecho a una vivienda, ni cambia la custodia, que se mantiene en favor de su madre. La atribución del uso a los hijos menores y al progenitor custodio se produce para salvaguardar los derechos de aquellos. Pero más allá de que se les proporcione una vivienda que cubra las necesidades de alojamiento en condiciones de dignidad y decoro, no es posible mantenerlos en el uso de un inmueble que no tiene el carácter de domicilio familiar, puesto que dejó de servir a los fines que determinaron la atribución del uso en el momento de la ruptura matrimonial, más allá del tiempo necesario para liquidar la sociedad legal de gananciales existente entre ambos progenitores.

El interés de los hijos no puede desvincularse absolutamente del de sus padres, cuando es posible conciliarlos. El interés en abstracto o simplemente especulativo no es suficiente y la misma decisión adoptada en su día por los progenitores para poner fin al matrimonio, la deben tener ahora para actuar en beneficio e interés de sus hijos respecto de la vivienda, una vez que se ha
extinguido la medida inicial de uso, y que en el caso se ve favorecida por el carácter ganancial del inmueble y por la posibilidad real de poder seguir ocupándolo si la madre adquiere la mitad o se produce su venta y adquiere otra vivienda.

Los detectives privados pueden ser elementos claves para demostrar esta convivencia de uno de los progenitores con una tercera persona, su informe dará fe de esta situación.

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2018-11-27T18:34:37+00:00